Sobrevivir a los atracones de Navidad.

Publicado por: Anna Beltrán En: Inicio Comentario: 0 Golpear: 81

Navidad, esa época deseada por unos, pero no tanto por otros. En lo que está de acuerdo todo el mundo es en que es la época de los atracones de comida, y aunque suena genial para muchos, para otros es sinónimo de acidez, malestar, malas digestiones, reflujos, hinchazón…

Te ofrecemos una serie de consejos para evitar comer de forma compulsiva en estas fechas, así como remedios para una hinchazón más llevadera.

1)     Abrir boca con bajos en grasa

 

Lo peor de los aperitivos es que los cogemos con muchas ganas, de modo que es la parte en la que menos nos controlamos. Es por ello que automáticamente descartamos lo más pesado: las tartaletas, empanadas, rebozados y los fritos.

 Un aperitivo tradicional que nos parece una buena alternativa son los mariscos, ricos en proteínas y muy bajos en grasa.

 Por supuesto, cualquier aperitivo a base de verduras siempre será una buena opción. Una ensalada de tomate con mozzarella o requesón, además de fácil de preparar, siempre tiene éxito.

 Si los embutidos no pueden faltar en tu mesa, no hay nada como un buen jamón, ya que sus ácidos grasos son más saludables que los del salchichón o el chorizo.

 

2)    Bebe agua

 

El tip más básico y popular. Tiene dos maravillosas virtudes: la de tener un efecto saciante durante la comida, y la de ayudar a la digestión.

 

3)    Vino vs. Cerveza

 

La principal diferencia entre ambas opciones es el tipo de consumo. Es más habitual abusar de la cerveza que del vino. No obstante, si no puede faltar este acompañamiento recomendamos alternarlo con el consumo de agua.

 

4)    Usa platos pequeños

 

Y con ello empieza la batalla entre el cerebro y el estómago. Supuestamente, el plato pequeño consigue engañar al cerebro al tener que llenarlo más veces, con lo que la señal de “¡ya basta!” podría llegar antes. Pero lo cierto es que cuando empezamos a comer de forma compulsiva, la batalla la gana el estómago. ¿Cómo solucionar esto? Reduciendo proteínas, y llenando el plato, en la medida de lo posible, de verduras. Tienen un poder saciante, son menos densas para el sistema digestivo y son una gran fuente de fibra.

 

 

5)    ¡Come lento!

 

Los hay que por naturaleza comen lento, y los hay que parece que vayan a por el primer premio. El caso es que sin ninguna duda, comer lento es un tip no solo para evitar atracones, sino para el día a día para cuidar la figura, para ayudar a nuestro cuerpo a hacer la digestión y para dar tiempo al cerebro a recibir la señal de estar lleno. Si comemos rápido, comemos más porque esa señal llega tarde.

 

6)    ¡No, gracias!

 

Sí, nos referimos a ese momento en el que te ofrecen comer más, y tú dices que sí por no ser descortés. Pero que no te sepa mal decir que no. Y si insisten, no tengas problema en explicar que no te conviene comer tanto.

 

7)    Haz hueco para el postre

 

Los postres, en época de turrón y mazapán, son la bomba calórica que más asusta. Pero al final es cuestión de un consumo moderado y responsable: somos partidarios de degustar a bocaditos. De modo que no evites los postres. Simplemente evita los impulsos de repetir.

Fácil, ¿verdad? Comer bien es más sencillo de lo que parece, y consiste en una serie de hábitos muy sencillos con los que no dejarás de disfrutar de la comida. 

¡Felices fiestas de parte del equipo de Farmacia Gran Vía!

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