Grasa vs. Retención de líquidos ¿Qué es lo que acumula tu cuerpo?

Publicado por: Anna Beltrán En: Inicio Comentario: 0 Golpear: 63

Ahora que llega el verano nos empezamos a fijar más en nuestro físico y nuestra figura. Y son muchos los que, con el cambio de armario, descubren que han ganado volumen respecto al año pasado.

Se puede ganar volumen de diversas maneras:o bien ganando músculo, o bien porque “has engordado” (lo que significa que has acumulado grasa), o tal vez estés en una etapa en la que retienes muchos líquidos.

¿Quieres saber qué ha pasado? Quédate y te contamos cómo distinguirlas.

 

Retención de líquidos.

 

Conocida por otros nombres como hidropesía o edema, se trata de una acumulación excesiva de líquido en los tejidos corporales, como define la Fundación Española del Corazón. ¿Y qué tienes que ver la Fundación Española del Corazón con este asunto? Pues que una de las causas puede ser padecer una patología circulatoria, que deriva en un mal funcionamiento orgánico.

 

Para detectarla, se debe presionar una de las extremidades hinchadas. Si la piel tarda en volver a su lugar estaremos ante un indicativo de retención de líquidos.

 

Qué se siente cuando retienes líquidos

 

1)     Un aumento gradual sin un motivo evidente o sin hacer nada fuera de lo habitual.

2)     Hinchazón de piernas y tobillos.

3)     Hinchazón localizada en la zona abdominal.

 

Quién puede sufrir la retención de líquidos

 

Es más habitual en personas de edad más avanzada, pero también es muy frecuente en gente joven que lleva un estilo de vida sedentario y una alimentación no especialmente cuidada. También es muy habitual en mujeres embarazadas.

 

Qué hacer para reducir la retención de líquidos:

 

Según la Fundación Española del Corazón, podemos tomar las siguientes medidas para reducir los efectos de la retención de líquidos.

 

  •        Reducir el consumo de sal: el sodio fomenta la retención de líquidos en el organismo
  •        Reducir el consumo de lácteos, especialmente quesos y yogures (que suelen tener una alta concentración de sodio también).
  •        Evitar los alimentos en conserva. En general cualquier alimento ultra procesado o preparado.
  •        Por supuesto, frutos secos u otros alimentos especialmente salados como patatas fritas, galletas saladas, rosquilletas…
  •        Reducir el consumo de salsas, que también tienen una elevada concentración en sodio.
  •        Realizar actividades físicas, ya que activaremos la circulación y con ello la actividad renal.
  •        Optar por prendas más amplias, para favorecer una correcta circulación sanguínea.
  •        Consumir infusiones, que motivan la actividad renal.
  •        Incluir potasio: las frutas y verduras ricas en potasio (como el plátano) ayudan a contrarrestar los excesos de sodio de nuestra alimentación.
  •        Evitar el alcohol y el tabaco.

Acumulación de grasa

 

El volumen por acumulación grasa es la capa que recubre la musculatura. Perder este volumen es mucho más fácil de lo que pueda parecer. Para ello, el ingrediente fundamental es la constancia.

 

Podemos detectar la grasa “pinzando” una zona blanda de nuestro cuerpo, y detectando formas independientes y circulares de diferentes tamaños.

 

¿Quién sufre la acumulación de grasa?

 

El exceso de grasa aparece por lo que se conoce como exceso calórico: tu cuerpo consume más calorías de las que consume. Es decir, comer por encima de la necesidad real. Hay muchas personas que comen mucho más que una persona que pueda parecer sobrepeso, pero tienen una actividad física que consumen toda esa energía.

 

Bien es cierto que hay metabolismos mucho más agradecidos que otros, por lo que no todo el mundo tiene la misma tendencia a la hora de acumular grasa. Pero este problema puede sufrirlo cualquier persona, de cualquier edad.

 

¿Las soluciones? Quemar más calorías, o consumir menos. Esto no significa comer menos, significa prestar atención a la alimentación y darle al cuerpo lo que necesita.

 

Qué hacer para reducirla:

 

Por supuesto y fundamental, actividad física para quemar la energía que se ingiere. Pero además, hay una serie de decisiones relativas a la alimentación que te ayudarán a perder grasa más rápidamente.

  •        Incluir en tu dieta alimentos “quemagrasas”, como el té verde (acelera el metabolismo), el ajo, cítricos, café, arroz integral, avena, huevos, brócoli, tomates, agua con limón, pescados…
  •       Beber mucha agua: hidratarnos aumenta el metabolismo en un 30%. Además, si bebes agua muy fresquita tu cuerpo consume más energía.

 

  •        Realizar ejercicios interválicos: es decir, actividades que alternan diferentes intensidades y ritmos hacen que tu cuerpo multiplique esfuerzos.

 

Si además quieres echarle una mano a tu cuerpo, puedes acelerar los procesos de pérdida de volumen con algunos productos complementarios.

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