Acabemos con las digestiones pesadas, los gases y la hinchazón

Publicado por: Anna Beltrán En: Inicio Comentario: 0 Golpear: 124

¿Volverán las paellas de domingo? ¿Las parrilladas con los amigos? ¿A salir de fiesta? ¡Volverán! Algún día seguro… pero con estas preguntas nos plantearemos también si volveremos a la sensación de pesadez, acidez o reflujo.

La digestión pesada es un problema con el que lidian muchísimas personas, independientemente de su estado físico o edad, y supone una gran molestia cuando estamos reunidos, en algún evento, o cuando tenemos que seguir trabajando.

Muchas veces hablamos de una “difícil digestión” o digestión pesada sin reparar en la causa.

Lo primero es definir si es un problema “dominguero” o diario: para la primera opción simplemente podemos decir que la claves es controlar lo que se va a comer, pero además prevenir con NeoBianacid antes de la comida, o bien después de la comida con Stomach Digestive.

Te recomendamos 3 productos para tres problemas muy frecuentes después de las comilonas:

 

1)    Para la digestión pesada:

Stomach Digestive con sus efectos digestivos (cardo mariano y piña), carminativos (hinojo y cardamomo), pero sobre todo gracias a los enzimas digestivos, considerados de los más innovadores y eficaces ingredientes para descomponer los alimentos, tienes un óptimo producto para facilitar la digestión. Tomar un comprimido después de las comidas o cuando sea necesario.

2)   Para la acidez:

Neobianacid forma una mucosa gracias a sus complejos moleculares de aole y minerales, que protege de los flujos gástricos. Se puede tomar hasta 3 comprimidos antes de la comidas principales o también antes de acostarse si sufre de reflujo por la noche. Se lo pueden tomar las embarazadas en el último trimestre.

3)   Gases:

Finocarbo, a través del carbón activo y frutos de hinojo se favorece la eliminación fisiológica de los gases intestinales. Se puede tomar dos cápsulas 1-2 veces al día, después de las comidas principales.

 

Si eres una persona que de forma habitual padece digestiones pesadas, entonces te sugerimos adoptar una serie de hábitos para prevenirlas. 

Al final se trata de mimar tu cuerpo: cada decisión de cada día tiene unos efectos sobre nuestro organismo. Los malos hábitos se reflejan en nuestro cuerpo de maneras muy diferentes,  y a veces estas malas sensaciones después de comer son solo consecuencia de nuestra forma de actuar.

 

Combatir los gases, la sensación de hinchazón y las digestiones pesadas no es una ciencia exacta. Cada organismo es un mundo, y la forma que tiene de respondernos es particular, pero puedes tomar una serie de medidas que pueden ayudarte:

 

1) Evitar el alcohol y las bebidas azucaradas y con gas

 

El alcohol ralentiza la movilidad de los alimentos por nuestro sistema digestivo, irrita las mucosas y sobrecarga de calorías a la ya difícil digestión de una comida abundante.

 

2) Beber poco líquido durante las comidas

 

Parece todo lo opuesto a lo que hemos escuchado toda la vida, pero tiene una explicación: el estómago podrá digerir antes el alimento si no se encuentra sumergido en líquidos. Lo ideal es  esperar 30 minutos tras las comidas para beber líquidos e hidratarte, de modo que el líquido ayude a lubricar el tránsito de los alimentos y evite atascos, inflamación y gases.

Si tienes problemas de digestión, pon en práctica esta medida y analiza cómo reacciona tu cuerpo.

 

3) Evitar los dulces y en especial masticar chicles.

 

Todos tenemos claro que las gominolas no entran en la categoría de alimento. Pero sí es cierto, que en algunos casos, los nutricionistas aconsejan masticar chicle para aliviar el ansia y por su efecto saciante. Pero esta “goma” con aditivos, con la masticación, engaña al estómago y puede tener efectos negativos como la generación de gases, acidez, irritación intestinal e incluso diarreas por el efecto laxante del sorbitol.

 

4) Masticar muy bien cada bocado de comida antes de tragar.

 

Y ya no solo por los efectos en nuestra digestión. El ritmo de masticación tiene mucho impacto en nuestra salud.

Comer con prisas no solo no nos permite disfrutar del plato, sino que contribuye a la sensación de vientre hinchado, de que ganemos peso o suframos estreñimiento porque a nuestro cuerpo le cuesta más digerir, gases, colon irritable…

Nuestra saliva contiene una enzima que ayuda a descomponer químicamente los alimentos, de modo que si los alimentos no pasan suficiente tiempo en la boca, esta enzima llamada amilasa no puede actuar como toca. El estómago, al dar la bienvenida a los alimentos antes de tiempo, tiene que trabajar más.

 

5) Procurar no hablar mientras comemos.

 

Esta es otra medida que te invitamos a probar si tienes problemas de digestión. Si hablamos mientras comemos o masticamos, favorecemos la entrada de aire por el esófago hasta el estómago,  lo que puede provocar una distensión abdominal que sentiremos como una hinchazón muy molesta.

 

6) Mantener una rutina de horarios de comida.

 

El proceso de la digestión, en algunos casos, es muy exigente. Al final es acostumbrar a tu estómago a trabajar en un horario determinado.

 

7) Evitar alimentos como fritos o procesados, antes que las legumbres que son muy saludables pero también pueden provocar cierta molestia.

 

Aquí llega el gran dilema de las legumbres: un alimento muy recomendado por su gran aporte nutricional, pero al mismo tiempo tan temido por los supuestos gases que pueda generar. En el artículo de “¿Por qué las legumbres son el “súper-alimento”?” os contábamos por qué no pueden faltar en tu dieta.

 

En lo relativo a las digestiones, las legumbres sí que pueden provocar gases si no tienes la costumbre de ingerirlas. Pero si tienes que rechazar algo en tu dieta por problemas de digestión, descarta antes los fritos, los procesados y las conservas y acostumbra a tu organismo a digerir las legumbres.

  

8) Beber solo un vaso de leche al día.

 

En contra de cualquier otra especie animal, el ser humano es el único que sigue tomando leche en edad adulta, y muchas personas no pueden digerirla bien. De hecho, una encuesta realizada en Estados Unidos, por ejemplo, descubrió que casi el 36% de la población adulta del país es "intolerante a la lactosa".

¿Qué hacemos con el yogur, que también es un lácteo? Si no padeces intolerancia a la lactosa, un yogur con probióticos ayudará mucho en las digestiones y protegerá la flora intestinal.

 

9) Ingerir alimentos ricos en fibra, para favorecer la flora intestinal

 

Y cuanto más naturales, mejor. Entre las frutas y verduras que ayudarán a tu digestión encontramos los frutos rojos (buenos antioxidantes), papaya, col rizada, coliflor, espinaca, kiwi…

 

10) Mover tu cuerpo animará tu digestión.

 

Ten en cuenta que en el momento en que comienza la digestión, los alimentos recorren 7 metros. Durante el día, procura practicar algún deporte o al menos caminar para que no se paralice el cuerpo.

 

11) Ante todo, presta atención a tu cuerpo.

 

Como hemos dicho, cada cuerpo reacciona a cada decisión que tomamos de forma muy particular e independiente, por lo que es importante analizar qué hemos hecho cada vez que nos encontremos mal y tomar medidas a tiempo.

 

¿Algún truco que no hayamos mencionado por aquí que os ayude en vuestro día a día?

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